¿El 80% de las personas que hacen dieta FRACASAN? [Parte 2]

No está todo perdido.

 

A veces, las personas tienen la sensación de que no pueden hacer nada.

Que están destinadas a tener esos kilos de mas para siempre.

 

Hay diferentes estrategias que se pueden, y se deben utilizar, para tener éxito en estos casos en la relación nutri-cliente:

 

Educación nutricional

Un concepto tan soso y aburrido como cierto.

La persona que llega a consulta necesita aprender a hacer las cosas y gestionar su alimentación, no matarse de hambre hasta desfallecer.

Lo que pone en el papel que recibe el cliente no sirve absolutamente de nada si no comprende por qué debería seguir esa pauta en su caso concreto.

 

Poner el foco en lo adecuado

En el anterior email, hay 3 palabras bastante repetidas: pérdida de peso.

Esta es la dinámica utilizada en la mayoría de ocasiones. Lamentablemente.

El problema de buscar la pérdida de peso en lugar de la pérdida de grasa es que el proceso se vuelve basculocentrista, haciendo que el cliente pierda el norte, obsesionándose única y exclusivamente con el dato de la báscula.

Esto le quita importancia a la composición corporal, que es el siguiente punto.

 

Evitar la pérdida de masa muscular

Cuando el cliente comprende las bases a largo plazo sobre las que trabajar para tener una buena alimentación, debe comprender que la composición corporal tiene gran importancia, independientemente de lo que diga la báscula.

Es decir, el siguiente paso es mantener unos niveles saludables de masa muscular, no solamente perder peso a toda costa.

Esto entra en conflicto con el punto principal sobre el que sustentan estos cambios, ya que buscan que baje el peso corporal sin saber lo que está pasando con la masa muscular.

Y lo que pasa, en estos casos, suele ser que una bajada de peso excesivamente rápida está provocando inevitablemente una gran pérdida de músculo.

Esto tiene efectos horribles sobre la salud a medio y largo plazo, además de aumentar el temido efecto rebote, ya que una mayor cantidad de músculo amortigua los efectos negativos sobre el apetito y los cambios metabólicos.

 

Relación con la comida

 Un proceso de pérdida de peso puede hacer que el cliente deje de ver la comida como una necesidad biológica, y pase a considerarla como puras matemáticas: número de calorías, desglose de proteínas, magnitud del déficit calórico…

Así, la persona se ve condenada a tener una relación nefasta con la comida.

No se le permite disfrutar del componente de placer que supone saborear la comida, ni se invita a disfrutar positivamente de la comida junto a familiares y amigos.

Tampoco se premia las habilidades culinarias para hacer mas sabrosa la comida.

El único objetivo suele ser reducir el contenido calórico de la dieta, matar el sabor de los platos y conseguir que comer se convierta en un momento miserable.

Paradojicamente, cuando se trabaja desde el inicio la No-Prohibición, la flexibilidad alimentaria y se eliminan las restricciones extremas sobre la alimentación, el proceso empieza a dar sus frutos de manera pausada pero constante.

 

 

En dos emails es complicado resumir temas tan complejos, pero con esto tienes una base para comprender por qué es tan complicada la pérdida de grasa a largo plazo, específicamente en personas con mucho sobrepeso u obesidad.

 

Si esta información te ha gustado, o sientes que es de utilidad, puedes mandársela a quien quieras.

Y si necesitas asesoramiento nutricional, te indico las dos vías disponibles para trabajar conmigo:

 

Que tengas un gran día,

Cristian.